20111209

"Lo que pasa es que nadie dice nada"


Sentados al fondo en los puestos más incómodos comienza el cuchicheo
-Es que es un abuso.
-          -Ciertamente , el pasaje son 30 bolivares y mira lo que nos están cobrando
De pronto el volumen aumenta y típico todos comienzan a quejarse de esto y de aquello. Buscan como palito e romero el porqué nos estaban cobrando más. “Será diciembre” dice uno por allá, “lo que pasa es que es viernes” dice el otro. En uno de los puestos diagonales  un señora jugando un poco con su dentadura ve su reloj y manifiesta con el ceño su preocupación. Ya son las cinco y tanto...
Por equis, ye o zeta todos se montaron , todos vamos sentados con aire y un Maelo Ruíz de fondo. Si bien es cierto que estos señores autobuseros cometen un robo de frente y sin careta, también es cierto que después de un día hostil Reveka necesita llegar a casa y comer comida de hogar.

PD: Hay dos opciones dejar que te roben y ahorrarte varias horas de espera o que te aturdan por más tiempo las cornetas del terminal.  

20111204

Una Cavilación en el Bar


Porque la diversión TAMBIÉN es relativa

Entonces crees que todo va a estar genial porque tocan un par bandas divertidas y además al día siguiente no hay clases; pero resulta, que en medio del “puki puki” , gente con medias de malla, mujeres con 500cc en cada una y hombres que están “bien buenas tardes”, solo porque la luz es tenue, comienzan las severas cavilaciones. Cavilaciones del porqué no tienes novio, a pesar de que no estás sola porque efectivamente siempre te acompañan tus 5 sentidos, pero… Esa es la pregunta del millón, a ver qué mente más rápida logra responderla.

¡Ya va! ¿A caso nadie ha visto a una niña en vestido de flores y con una mochila sentada en un sofá de cuero negro escribiendo algo en su “querido diario”? ¿Es que acaso ellos no se desahogan? ¿Qué tan extraño puede ser NO estar gritando por Rodrigo, este pana el de Vinilo Versus; o rompiéndole la bolas a la gente pidiendo permiso para estar de primera? , o bueno qué tan extraño es no estar pegando saltos o bailando pole dance en el tubo del otro lado del local.

Es así como cuando sientes que todos te ven. Señores, no estoy tratando de llamar la atención, tampoco estoy escribiendo garabatos para disimular mi falta de diversión. Como diría mi querido profesor de economía, estoy pasando por un estado de anomia, un estado sobrio de anomia. Que no es lo mismo que anemia porque sin duda cuando me encuentro en este sitio lo que me provoca es comerme tremenda pizza… ¡Muchacho por Dios!

En fin, felicitaciones a la Barbería Tatto por su primer año de vida. Nos vemos el año que viene y prometo traer a mi pechugo. ¡Já! 

PD: Queridos amigos esto lo hice mientras ustedes me buscaban.